LA GENTE DEL LIBRO
LOS SEGUIDORES DE 'ISA AL-MASIH - Somos la gente de Las Escrituras.
Deuteronomio 6:4-25 - encomienda e Alá a Israel
4 Oye, Israel: el SEÑOR nuestro Dios, el SEÑOR uno es . 5 Y amarás al SEÑOR tu Dios de todo tu corazón, y de
toda tu alma, y con todo tu poder. 6 Y estas palabras que yo te mando
hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las repetirás a
tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por
el camino, y acostado en la cama, y levantándote; 8 y has de atarlas
por señal
en tu mano, y estarán por frontales entre tus ojos; 9 y las escribirás
en los postes de tu casa, y en tus portadas. 10 Y será, cuando el
SEÑOR tu Dios te hubiere introducido en la tierra que juró a
tus padres Abraham, Isaac, y Jacob, para dártela a ti; ciudades grandes
y buenas que tú no edificaste; 11 y casas llenas de todo bien, que
tú no llenaste, y cisternas cavadas, que tú no cavaste; viñas
y olivares que tú no plantaste; luego que comas y te sacies, 12 guárdate
que no te olvides del SEÑOR, que te sacó de tierra de Egipto,
de casa de siervos. 13 Al SEÑOR tu Dios temerás, y a él
servirás, y por su nombre jurarás. 14 No andaréis en
pos de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros
contornos; 15 porque el Dios celoso, el SEÑOR tu Dios, en medio de
ti está; que por ventura no se inflame el furor del SEÑOR
tu Dios contra ti, y te destruya de sobre la faz de la tierra. 16 No tentaréis
al SEÑOR vuestro Dios, como lo tentasteis en Masah.
17 Guardad cuidadosamente los mandamientos del SEÑOR vuestro Dios, y sus testimonios, y sus estatutos, que te ha mandado. 18 Y harás lo recto y lo bueno en ojos del SEÑOR, para que te vaya bien, y entres y heredes la buena tierra que el SEÑOR juró a tus padres; 19 para que él eche a todos tus enemigos de delante de tu presencia, como el SEÑOR ha dicho. 20 Cuando mañana te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué son los testimonios, y estatutos, y derechos, que el SEÑOR nuestro Dios os mandó? 21 Entonces dirás a tu hijo: Nosotros éramos siervos de Faraón en Egipto, y el SEÑOR nos sacó de Egipto con mano fuerte; 22 y dio el SEÑOR señales y milagros grandes y dañosos en Egipto, sobre Faraón y sobre toda su casa, delante de nuestros ojos; 23 y nos sacó de allá, para traernos y darnos la tierra que juró a nuestros padres; 24 y nos mandó el SEÑOR que hiciésemos todos estos estatutos, para que temamos al SEÑOR nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días, y para que nos dé vida, como parece hoy. 25 Y tendremos justicia cuando guardemos haciendo todos estos mandamientos delante del SEÑOR nuestro Dios, como él nos ha mandado.